15/23 mayo 2012: Asamblea obispos Iglesia Ortodoxa de Serbia

La Asamblea de los obispos de la Iglesia Ortodoxa serbia ha tenido su reunión ordinaria en Belgrado del 15 al 23 de mayo 2012, en los locales del Patriarcado. Todos los obispos diocesanos de la Iglesia ortodoxa serbia han tomado parte en los trabajos de la Asamblea a excepción de Msr. Joan, arzobispo de Ohrid y metropolita de Skoplje, y de Msr. Crisòstom, obispo de Bihac-Petrovac. La Asamblea de los obispos ha empezado sus trabajos por la concelebración de la santa Liturgia episcopal en la catedral del santo Arcángel Miguel de Belgrado, presidida por el patriarca de Serbia Irineo, (…) Tras la santa liturgia, al principio de la reunión, su presidente, el Patriarca, dirigiéndose a la Asamblea, ha mencionado algunas de las cuestiones actuales de la vida y de la misión de la Iglesia en nuestra época, que es la de las grandes pruebas para cada uno de nosotros y para el mundo entero, pero que es también un tiempo de esperanza y de posibilidades para la renovación espiritual.

En el curso de la reunión de la Asamblea de este año, la liturgia ha sido concelebrada solemnemente una segunda vez a saber, el 19 de mayo, con ocasión de la fiesta del traslado de las reliquias de san Sava(…) La vida litúrgica y espiritual de la Iglesia se ha enriquecido también por el hecho que la Asamblea ha añadido al santoral de la Iglesia ortodoxa dos santos hieromártires y cuarenta escolares mártires que murieron el 1688 en Momišići (Podgorica, Montenegro). El día de su conmemoración litúrgica y de su fiesta ha sido fijada para el día de la memoria de los Cuarenta mártires de Sebasta en Asia Menor.

El Santo Sínodo informará oficialmente a las Iglesias ortodoxas locales a fin de que ellas puedan introducir los nombres de estos santos en sus libros y calendarios litúrgicos. La Asamblea también ha decidido que la memoria de san Nicodemo, arzobispo de Pec, será a partir de ahora el 12/25 mayo, en vez de, como hata ahora el 11/24.

La Asamblea ha confirmado la voluntad de nuestra Iglesia local de celebrar dignamente el año próximo, tanto con oficios como con manifestaciones espirituales y culturales, el importante jubileo del cristianismo y de la cultura –el 1700 aniversario del edicto de Milán del santo emperador Constantino (313-2013)- este documento concerniendo a la libertad de fe y de conciencia tiene una significación de primer orden, que guarda toda su actualidad, no sólo por su aspecto histórico, sino también existencial. El jubileo será celebrado en todas las diócesis de laIglesia ortodoxa serbia, pero la celebración principal será en Nis, la ciudad natal del emperador Constantino y en Belgrado. Todos los patriarcas ortodoxos y los otras primados de las Iglesias ortodoxas estarán invitados a participar en la conmemoración de este aniversario, así como otras personalidades notables de la Ortodoxia mundial (jerarcas, teólogos, artistas…), delegaciones de alto prestigio de las Iglesias heterodoxas, instituciones y organizaciones cristianas e inter- cristianas, así como las comunidades religiosas monoteistas, y también representantes de las ciencias, de las artes y de la cultura, así como personalidades reconocidas de la vida pública nacional y extranjera. Todos los preparativos y el mismo programa de la conmemoración serán coordinados por un Consejo que se constituirá en tiempo oportuno.

En el mismo espíritu y en la misma dirección, la Asamblea ha confirmado nuevamente su firme posición, según la cual es preciso intensificar, profundizar y enriquecer teológicamente el proceso desarrollado hasta el presente de preparación del Santo y Gran Concilio de la Iglesia ortodoxa, y también convocar nuevamente una conferencia pre-conciliar, o más de una si es necesario. En un futuro próximo y apropiado, convendrá convocar este Concilio general, con un sentido de responsabilidad y, naturalmente, en la fidelidad a los principios inspirados de funcionamiento de los Concilios ecuménicos y de los grandes Concilios locales de la Iglesia.

(…) La Asamblea ha expresado esta vez sus profundo pesar y protesta contra la violación de los derechos humanos y de las libertades religiosas de los fieles del Arzobispado de Ohrid en la antigua república yugoslava de Macedonia, que ha tenido su apogeo en la persecución y arresto ilegal de personas inocentes. Estas persecuciones y estos actos de violencia se multiplican, hasta el punto que el arzobispo de Ohrid y metropolita de Skpje, Msr. Juan, ha sido encarcelado por sexta vez, por acusaciones premeditadas. El arzobispo ha sido nuevamente condenado a 10 años de prisión por proclamar la verdad de Dios. Más triste y lamentable todavía es el hecho que todo esto se produce por petición de la organización cismática privilegiada en este país, que se designa como “Iglesia ortodoxa macedoniana”. Su jerarquía celebra públicamente y malignamente, sin ninguna clase de escrúpulo, en referencia a la persecución jurídico-policial de la única Iglesia canónica y reconocida de Macedonia, y más particularmente, del encarcelamiento de su primado. Muestra hasta qué punto le importan poco las verdades elementales y los principios éticos de la fe cristiana, sin hablar del carácter santo de la unidad de la Iglesia. En lugar de reflexionar sobre todas las protestas y llamamientos que le han dirigido hasta ahora los Ortodoxos y las otras Iglesias cristianas en el mundo, así como las críticas formuladas por las instituciones y organizaciones internacionales en razón del apego con la política y de una magistratura corrompida, así como la violación continúa de los derechos humanos y de las libertades religiosas en su país, las autoridades de la República de Macedonia, desgraciadamente, no hacen más que expandir el temor a la vista de la Iglesia, sin precedente en el mundo contemporáneo. Otras cuestiones fueron tratadas…

Finalmente, la Asamblea apela a todos a la vida y a la actividad por la fe, la esperanza y la caridad, porque Dios es amor.

Redactado por el obispo Irineo de Backa, portavoz de la Asamblea de los Obispos de la Iglesia ortodoxa serbia.               Fuente: www.orthodoxie.com

(Traducido del francés por Maria Rosa Ocaña, Parroquia de Sant Joan, Planils/Girona)