MENSAJE DE PASCUA DEL PATRIARCA IRENEO

El Patriarca serbio Irineo ha dirigido la tradicional Homilía de Pascua, la que se festeja este año el 15 de abril según el calendario nuevo, es decir el 2 de abril según el calendario viejo, el juliano.

“La Resurrección de Cristo es la más grande fiesta… es el milagro de los milagros y es el mayor regalo. La Resurrección nos confirma que el hombre está creado para la eternidad, para la inmortalidad, y no para una vida pasajera”, se destaca al comienzo de la Homilía de Pascua. El Patriarca también recuerda que el hombre puede superar con mucha más facilidad las desgracias, injusticias, tragedias “cuando sabe que Nuestro Señor está con nosotros… Él nos consolará, fortalecerá y conducirá por la vida terrenal.” En la Homilía también se habla del amor, porque Cristo dijo “ámense los unos a los otros” y añade, “todos sabrán que son mis discípulos, si se aman los unos a los otros.”

El Patriarca serbio enseña a los creyentes como deben vivir: “Un mandamiento tan perfecto, claro, simple, provechoso y aplicable en toda ocasión, como el que nos dejó Jesucristo no ha podido inventar ni un legislador, ni un sabio de este mundo. Esta ley es la base de la vida, allí donde no hay amor reina el odio, el mal, el vicio, el pecado, el caos, la envidia, la venganza, la destrucción de la vida. Esta ley de Cristo es accesible a todos: al hombre culto e inculto, al rico y al pobre, al hombre sano y al enfermo, al poderoso y al débil, al hombre viejo y al joven.”

Un capitulo especial de la Homilía de Pascua está dedicado a la familia: “Respeten y cuiden la santidad del matrimonio cristiano, porque éste es la base de la familia sublime, sana y honrada. El aborto, es el mayor crimen de este siglo, y se está extendiendo como plaga por nuestro pueblo. Es terrible tan sólo imaginar medio millón de niños no nacidos a los que se priva cada año de la vida y de la posibilidad de ver la luz del mundo.”

El Patriarca serbio Irineo dijo al pueblo de Kosovo y Metohia “que no se desanimen y que se mantengan fieles a su creencia Ortodoxa, en sus hogares que también fueron los hogares de nuestros antepasados.”

Felicitando la más grande y más alegre fiesta cristiana con las siguientes palabras:”Que los rayos de la Resurrección de Cristo iluminen a todos ustedes los que se encuentran en la patria, así como en la diáspora y a todas las personas de buena voluntad”, el Patriarca Irineo dirigió al final de su Homilía el tradicional saludo de Pascua: “Jesucristo Ha Resucitado… En Verdad ha Resucitado!”