Su Santidad el Patriarca Pavle

El 1 de diciembre de 1990 fue elegido el nuevo Patriarca, Su Santidad Pavle

Su vida es  excepcional por el testimonio que ha dejado a través de su sabiduría,
humildad e integridad. La Editorial “Grands spirituels orthodoxes du XX siècle”, L’Age Homme, en el libro dedicado a su vida, lo intitula “Le Patriarche Paul de Serbie, un saint de notre temps”, porque ya una gran parte del pueblo lo considera santo.

260px-Patrijarh_PavleSu Santidad, el Patriarca Pavle                      (1914-2009)

Su infancia

Gojko Stojcevic, el futuro Patriarca Pavle, nació el 11 de septiembre de 1914. A la edad de tres años quedó huérfano, su abuela y su tía fueron quienes se ocuparon de él. Él mismo escribió: “Mi recuerdo maternal está vinculado a mi tía, sentía por ella un amor sin límites, y compensó la desaparición de mi madre”,  la ausencia de su padre fue compensada por un vínculo muy intenso con el Padre celeste, que se desarrolló en el ambiente de piedad de su familia. Él dijo: “Un niño que conoce el Padre Nuestro desde la infancia tiene una concepción del Padre celeste diferente cuando se encuentra sin padres, lo vive de manera más intensa”.

Recibió la tonsura monástica la vigilia de la Anunciación de 1948, con el nombre de Pavle (Pablo). Al cabo de seis años fue ordenado sacerdote. Apreciándole las competencias teológicas, el Santo Sínodo de la Iglesia ortodoxa serbia decidió, en 1955, enviarlo a la Facultad de Atenas para terminar sus estudios, donde se especializó en  Estudios Bíblicos y  Teología Litúrgica. A principios del año 1956 fue nombrado Archimandrita y más tarde, el 22 de septiembre del mismo año, fue consagrado Obispo de la diócesis de Raska-Prizren   una diócesis que cubre la actual Kosovo, una región donde estuvo más de treinta años. Desde esta época denunció las destrucciones de Iglesias y monasterios ortodoxos, antes de llevar, en los años 1990, este combate a nivel internacional. El 1 de diciembre de 1990 fue proclamado Patriarca.

Kosovo, cuna de la ortodoxia serbia, el Patriarca aconsejó a los serbios quedarse en el lugar. Considerado como moderado en el seno de la Iglesia rechazó pertenecer a una Gran Serbia construida “sobre el crimen”. En 1997, estuvo al lado de los manifestantes que denunciaban el régimen de Milosevic. “Nuestra semilla es de no hacer llorar un niño o entristecer a una sola anciana por el hecho de pertenecer a otra religión, o de otra nación, declaró al principio del conflicto, marcado por las escisiones étnicas y culturales. 

El Patriarca Pavle fue sobretodo un pastor, muy comprometido en tanto que obispo en el desarrollo de su diócesis y en la defensa de su patrimonio amenazado y como Patriarca en el gobierno de una Iglesia, conocedora  de las divisiones internas de un rebaño acorralado por los tormentos de diversas guerras que se sucedieron durante un largo período de su patriarcado.
Su enseñanza se transmitió sobre todo a través de sus discursos, mensajes, homilías… y en su correspondencia privada.

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               Un monje de gran humildad
Al igual que cuando era obispo, como cuando fue el primado de la Iglesia serbia, el Patriarca Pavle fue el mismo hombre que cuando era monje, no dejó nunca la humildad que conviene al estado monástico. Acostumbraba ir solo andando por las calles o subiendo en el autobús. Se dejaba fácilmente abordar por todos y les hablaba de buen grado, simplemente y familiarmente.
(
Fuente: Le Patriarche Paul de Serbie. L’Age d’ Homme)

El Arcipreste Joan y la popadía María Rosa, acompañados de Alexander Ivancic (Sacha), en el año 2000, fueron recibidos por Su Santidad. De este encuentro quedó grabado en sus memorias las palabras del image1 (2)Patriarca, unas palabras llenas de dulzura y sabiduría. 
Otra ocasión fue en París, donde un grupo de la comunidad de Barcelona y Girona se hallaba en aquel momento en el “Instituto de Teología Ortodoxa Saint Serge” y coincidió con él. Fue un regalo de la Providencia para quienes le conocieron personalmente.

(Foto BBC News)

beogradSu Santidad el Patriarca Pavle, se durmió en el Señor el domingo 15 de noviembre de 2009, a la edad de 95 años. El Estado serbio decretó duelo nacional de tres días, durante los cuales cerca de seiscientos mil fieles fueron a reunirse  delante de su féretro, expuesto en la catedral de San Miguel de Belgrado. Los funerales se hicieron en la catedral de San Sava y la larga procesión fue seguida por casi un millón de personas. Del mundo entero se recibieron los pésames rindiendo homenaje al patriarca difunto, reconocido por todos, no sólo como un pastor excepcional, sino como un santo.    Fue enterrado en el Monasterio de Rakovica, en los alrededores de Belgrado.

En las fotos de abajo vemos la visita del Patriarca Irinej en oración delante de la tumba  y la otra, el Hieromonje Miquel, en una visita que también hizo en dicho Monasterio, pudiendo visitar la tumba del Patriarca y hacer una Panikidia.

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